Usuarios reportan apagones constantes que ponen en riesgo electrodomésticos y actividades cotidianas.
La ciudad de Requena enfrenta desde hace varios meses una seguidilla de cortes intermitentes de energía eléctrica, sin que Electro Oriente haya emitido hasta el momento un comunicado oficial sobre el origen de estas fallas. Según reportó esta mañana Otto Manuyama, corresponsal de Radio La Voz de la Selva, la población viene soportando apagones de entre cinco y quince minutos, que se repiten varias veces sin previo aviso.
El responsable local de Electro Oriente, Luis Dávila, será buscado hoy por el equipo periodístico para obtener información sobre los motivos de estas interrupciones. Aunque algunos trabajadores habrían mencionado cambios en transformadores o reconexiones entre sistemas, los usuarios señalan que los cortes son generales y súbitos, lo que descarta labores programadas o avisos preventivos.
Los vecinos expresaron su preocupación por los daños que estos apagones pueden provocar en equipos eléctricos, tanto en viviendas como en comercios. La falta de comunicación por parte de la empresa agrava el malestar, ya que en años anteriores, ante situaciones similares, Electro Oriente emitía comunicados detallando las causas de las fallas, algo que hasta el momento no ocurre en Requena.
El corresponsal informó que la situación no estaría relacionada con las lluvias, ya que durante el día no se registraron precipitaciones. Recién por la madrugada se presentaron lloviznas leves, habituales en esta temporada, por lo que el comportamiento climático no explicaría los cortes intempestivos. Usuarios compararon lo ocurrido con los repetidos apagones que también afectaron a Iquitos en los últimos días.
En paralelo, la ciudad enfrenta el incremento sostenido del caudal de los ríos Tapiche, Ucayali y quebradas internas como Camaná y Guarnición. Si bien no hay calles inundadas, ello se debe al levantamiento previo de las rasantes que evita que el agua ingrese a las zonas urbanas. Sin embargo, el puerto provisional ya se encuentra al límite pese a los tres metros de elevación aplicados.
La crecida comienza a impactar nuevamente a las comunidades agrícolas cercanas, cuyos pobladores llegaron a Requena en busca de apoyo alimentario, señalando que han perdido la mayor parte de sus cultivos por el desborde de los ríos. La población demanda una respuesta rápida tanto por la situación eléctrica como por la afectación climática que comienza a agravarse.
(Con información de Otto Manuyama, corresponsal de la provincia de Requena)






