Pobladores de Cuninico exigen seguimiento real a pacientes con metales pesados
El líder indígena Julio Arirúa, de la comunidad nativa de San Francisco, zona afectada por el derrame de crudo en Cuninico, en el distrito de Urarinas, provincia y región Loreto, denunció en Radio La Voz de la Selva serias deficiencias en la atención médica que reciben pobladores afectados por el derrame de petróleo ocurrido en el año 2014, pese a que el Estado reconoció oficialmente la presencia de metales pesados en sus organismos.
Señaló que son cuatro las comunidades afectadas, San Francisco, Santa Rosa, Cuninico y Nueva Esperanza, con un total de 33 pacientes que requieren seguimiento especializado, sin embargo, hasta la fecha no existiría una atención constante ni el cumplimiento de los compromisos asumidos por el sector salud.
Arirúa relató el caso de su esposa, quien tras ser evaluada por una brigada médica en su comunidad fue derivada a Iquitos para realizarse análisis, pero al llegar al hospital no recibió la atención oportuna, encontrando trabas administrativas y falta de coordinación entre médicos y personal del laboratorio.
Indicó que estas dificultades obligan a los pacientes de zonas rurales a permanecer varios días en la ciudad, generando gastos económicos adicionales y afectando su salud, además de no recibir información clara sobre diagnósticos, tratamientos ni posibles intervenciones médicas.
Asimismo, cuestionó la falta de empatía y comunicación por parte del personal de salud con pacientes provenientes de comunidades nativas, quienes, según dijo, son tratados como simples números y no como personas que arrastran secuelas de una contaminación reconocida judicialmente.
Finalmente, hizo un llamado a la Defensoría del Pueblo, al Vicariato de Iquitos y a las autoridades regionales para que garanticen una atención digna, permanente y especializada, cumpliendo los mandatos judiciales y velando por la salud de las familias afectadas por la contaminación petrolera en Loreto.






