Jorge Fuenquinos señaló que la crisis que deja al partido fuera de carrera electoral evidencia disputas entre dirigencia regional y nacional
Acción Popular atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente, luego de quedar fuera de competencia en el proceso electoral nacional, situación que ha generado frustración e indignación en su militancia. Así lo afirmó Jorge Fuenquinos, militante del partido y exaspirante a una candidatura al Senado, quien atribuyó el desenlace a un manejo interno marcado por intereses personales y falta de unidad.
Fuenquinos sostuvo que existieron intentos de construir acuerdos, como la búsqueda de una lista única para mostrar cohesión partidaria, pero que la dirigencia no logró consolidar consensos para definir una candidatura presidencial y, por el contrario, se profundizó una ruptura entre el presidente del partido y la secretaría nacional, lo que terminó debilitando la organización.
En el caso de Loreto, el militante advirtió presuntas situaciones irregulares vinculadas al proceso de elección de delegados y al control del comité electoral departamental. Señaló como cuestionable que el secretario general regional, con periodo vencido, se presentara como candidato a delegado, y mencionó que el comité departamental habría sido conformado con vínculos familiares, lo que —dijo— compromete la imparcialidad del proceso.
También cuestionó que dirigentes locales hayan realizado proselitismo público, incluso en redes sociales, a favor de determinados postulantes, lo que —según indicó— vulnera el principio de neutralidad en un proceso interno. A ello sumó el impacto político que, a su juicio, produjo la disputa nacional por la candidatura presidencial, agravada por denuncias y controversias asociadas a figuras de la dirigencia.
Sobre la posibilidad de revertir la exclusión, Fuenquinos consideró que, aunque la decisión electoral ya no tendría marcha atrás en lo inmediato, el partido aún puede recurrir a la vía constitucional para advertir presuntas vulneraciones y, sobre todo, proteger su vigencia legal, evitando un escenario de reinscripción que implicaría un proceso largo y complejo.
El militante indicó que la prioridad ahora debe ser la renovación de cuadros dirigenciales mediante mecanismos internos, con el objetivo de reorganizar el partido de cara a las elecciones regionales y municipales. En esa línea, sostuvo que Acción Popular no puede limitarse a “lamentar lo ocurrido”, sino asumir correctivos para recuperar cohesión y credibilidad.
Fuenquinos también afirmó que la apertura partidaria a “invitados” y oportunistas habría debilitado la identidad histórica del populismo y desplazado el espíritu de servicio público atribuido al legado de Fernando Belaúnde Terry. A su criterio, el partido pagaría hoy la factura de años de descuido y disputas internas, lo que terminó por desordenar su estructura orgánica.
Finalmente, llamó a fortalecer la formación política del electorado, especialmente en los jóvenes, para evitar que las decisiones se tomen sin información. Remarcó que la ciudadanía también tiene responsabilidad en los resultados de la crisis institucional del país, al no evaluar adecuadamente a quienes elige para cargos públicos, y señaló que la tarea pendiente es recuperar disciplina y coherencia política dentro del partido.






