Ex presidente del Cuerpo Médico, Reyle Reyle Ríos, cuestiona promesas incumplidas del GOREL y alerta crisis
La situación del Hospital Iquitos continúa marcada por la incertidumbre y la desconfianza, según advirtió el médico Reyle Reyle Ríos, ex presidente del Cuerpo Médico del nosocomio, quien señaló que no existe claridad real sobre la fecha de culminación y entrega de la obra emblemática de salud en Loreto.
Reyle Ríos recordó que, incluso antes del inicio de la actual gestión regional, el hoy gobernador René Chávez había prometido en campaña la entrega del hospital en un plazo máximo de un año y medio. Sin embargo, aseguró que a lo largo del tiempo se han anunciado reiteradas fechas que no se han cumplido, lo que ha generado un profundo desgaste y pérdida de credibilidad entre los trabajadores de salud.
El ex dirigente médico precisó que, pese a recientes anuncios públicos, hasta el momento no existe una convocatoria formal ni una fecha definida para una reunión entre el Cuerpo Médico y el gobernador regional, lo que refuerza la percepción de improvisación y falta de voluntad política para afrontar el problema de fondo.
Advirtió además que, en el escenario más optimista, la entrega del nuevo hospital podría darse recién a mediados del 2026, lo que obligaría a prolongar la atención en el hospital alterno de Santa Rosa, un local que —según indicó— no reúne condiciones mínimas para una atención adecuada y ya se encuentra colapsado.
Reyle Ríos alertó que las deficiencias del hospital alterno no solo afectan a los pacientes, sino también al personal de salud, recordando que se han registrado accidentes laborales y problemas respiratorios entre trabajadores debido a obras inconclusas y condiciones inseguras en la infraestructura provisional.
Finalmente, el ex presidente del Cuerpo Médico fue enfático al señalar que no se puede seguir atentando contra la salud de la población con anuncios políticos y fechas falsas, subrayando que los pacientes no entienden de retrasos administrativos y que quienes enfrentan diariamente el malestar ciudadano son médicos, enfermeras y personal asistencial que trabajan en condiciones adversas.






