La Coordinadora impulsa un modelo de control territorial con tecnología de vanguardia para enfrentar la tala ilegal y proteger los bosques
La Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas de San Lorenzo (CORPI-SL) reafirma su rol histórico en la defensa de la Amazonía con la implementación de módulos de vigilancia territorial en la comunidad kichwa de Loboyacu, en la provincia del Datem del Marañón.
Bajo la gestión de su presidenta, Elaine Shajian Shawit, esta iniciativa prioriza la seguridad jurídica de los territorios indígenas y el fortalecimiento de la gobernanza autónoma, colocando a las propias comunidades como actores centrales en la protección de sus espacios ancestrales.
El sistema de vigilancia incorpora tecnología de vanguardia, como paneles de energía solar, drones y monitoreo satelital, herramientas que permiten una supervisión permanente del territorio frente a amenazas como la tala ilegal, la invasión de terceros y la presencia de pasivos ambientales petroleros.
Este mecanismo fortalece de manera directa a los Comités de Vigilancia Comunitaria, dotándolos de capacidades técnicas para ejercer control territorial, registrar incidencias y activar alertas tempranas ante actividades ilícitas que ponen en riesgo el bosque y la vida comunitaria.
Más allá del componente tecnológico, la iniciativa representa un esfuerzo político y organizativo que consolida el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas, reafirmando que la defensa del territorio es también defensa de la cultura, la identidad y la vida.
Con este modelo, CORPI-SL demuestra que la protección de la Amazonía es posible cuando se articula conocimiento ancestral, organización comunitaria y herramientas modernas, sentando las bases de un desarrollo social sostenible, soberano y construido desde los propios pueblos originarios.






