Estudio de la Universidad de Lima revela carencias críticas en agua, saneamiento, conectividad y acceso a servicios básicos
La región Loreto presenta el índice más alto de pobreza multidimensional del país, alcanzando un 62,3 %, según el estudio elaborado por el Observatorio Económico, Financiero y Social de la Universidad de Lima, basado en la metodología de la Universidad de Oxford. La investigadora Rosa Luz Durán explicó que el informe, construido con datos oficiales del INEI correspondientes al 2024, evidencia que la Amazonía peruana no es homogénea y que existen profundas desigualdades internas que requieren políticas diferenciadas y sostenidas.
Durante la entrevista, la especialista explicó que la pobreza multidimensional permite comprender las privaciones que afectan la calidad de vida más allá del ingreso económico. A diferencia de la pobreza monetaria, este indicador incorpora factores como educación, salud, empleo, tecnología, condiciones de vivienda, acceso a agua potable y saneamiento, permitiendo una visión integral de las condiciones reales en las que viven las personas. En el caso de Loreto, estas carencias estructurales se expresan con especial intensidad.
Durán detalló que los principales factores que explican el alto índice en la región están vinculados a la falta de conectividad digital, el limitado acceso a servicios de agua y desagüe y las dificultades logísticas propias del territorio. La dependencia del transporte fluvial y aéreo encarece productos, dificulta la llegada de servicios básicos y limita el acceso a educación y servicios financieros, lo que impacta directamente en el bienestar de la población.
La investigadora también advirtió que existe una contradicción entre el discurso del crecimiento económico y la realidad social. Pese a que Loreto recibe recursos por canon petrolero y cuenta con presupuestos importantes, las brechas estructurales persisten, lo que evidencia problemas de planificación, priorización y ejecución de inversiones públicas, especialmente en servicios esenciales como agua potable y conectividad.
Otro dato clave revelado por el estudio indica que el 26 % de la población de Loreto no forma parte de programas sociales porque no es considerada pobre monetaria, pese a vivir en condiciones precarias. Este grupo, explicó Durán, tiene ingresos que superan el umbral de pobreza, pero carece de servicios básicos, lo que demuestra la urgencia de reformular políticas públicas que consideren la pobreza desde una perspectiva más integral.
Finalmente, la especialista subrayó que el informe busca convertirse en una herramienta para la toma de decisiones en un contexto electoral, instando a las autoridades y candidatos a presentar propuestas concretas y sostenibles que prioricen servicios básicos, conectividad y planificación de largo plazo. Señaló que la pobreza multidimensional debe convertirse en un insumo clave para diseñar políticas públicas que respondan a la realidad amazónica.






