Párroco de la Iglesia Matriz destacó la fe de los fieles y llamó a reflexionar también sobre la responsabilidad ciudadana
La celebración del Domingo de Ramos marcó el inicio de la Semana Santa en la ciudad de Iquitos, con una importante participación de fieles que acudieron a las parroquias llevando sus tradicionales ramos para recibir la bendición, en medio de una ligera lluvia que fue interpretada como un símbolo de gracia y renovación espiritual.
El padre Miguel Fuertes, párroco de la Iglesia Matriz, señaló que esta fecha recuerda la entrada de Jesús a Jerusalén, donde fue recibido con palmas y ramas, tradición que se mantiene viva en la Iglesia Católica como un acto de fe que da inicio a una semana de profunda reflexión.
Indicó que, pese a la lluvia registrada durante la jornada, los feligreses acudieron masivamente a las celebraciones, especialmente en los horarios de media mañana y noche, evidenciando la importancia de esta fecha dentro del calendario litúrgico.
El sacerdote explicó que el ramo bendecido no solo representa un símbolo propio de Semana Santa, sino también un recordatorio permanente en los hogares durante todo el año, ya que con estos mismos ramos se elaboran posteriormente las cenizas utilizadas en el Miércoles de Ceniza.
Asimismo, destacó que estos días invitan a fortalecer la vida familiar, promover la reconciliación y reflexionar sobre las acciones personales, recordando que la fe también debe traducirse en valores dentro del hogar y en la convivencia cotidiana.
En ese contexto, el padre Fuertes exhortó a la población a asumir con responsabilidad el proceso electoral del próximo 12 de abril, señalando que la toma de decisiones debe orientarse al bien común, buscando contribuir a la construcción de un país más justo y estable.
Finalmente, llamó a vivir la Semana Santa no solo como una tradición religiosa, sino como una oportunidad para generar cambios desde lo personal y lo colectivo, promoviendo la unidad y el compromiso ciudadano en todos los ámbitos de la sociedad.






