Pobladores permitirán el paso de embarcaciones con carga y pasajeros, pero sin insumos para la minería ilegal
Un total de 22 comunidades nativas participaron en una reunión multisectorial realizada en la localidad de Santa María, capital del distrito de Alto Nanay, provincia de Maynas, con el objetivo de establecer acuerdos sobre el control territorial en la zona y la situación ambiental del río Nanay.
Durante el encuentro, también estuvieron presentes representantes de diversas instituciones con presencia en el área, quienes acudieron tras el pedido de las poblaciones locales preocupadas por la contaminación del agua que abastece a la ciudad de Iquitos. Los comuneros lamentaron la ausencia de autoridades regionales y de funcionarios de instituciones con sede en la capital loretana, pese a que esta también se ve afectada por la calidad del agua del Nanay.
Las intervenciones reflejaron posturas divididas respecto a la continuidad del bloqueo del río Nanay, que ya cumple más de tres semanas. Algunos dirigentes propusieron mantener el control territorial hasta obtener respuestas concretas del Gobierno, mientras que otros plantearon flexibilizar la medida para no afectar el abastecimiento local.
Finalmente, se acordó permitir el tránsito de embarcaciones que transporten carga y pasajeros, siempre que no trasladen insumos o equipos vinculados a la minería ilegal. Del mismo modo, los comuneros del Alto Nanay podrán navegar libremente en sus propias embarcaciones para garantizar su abastecimiento de alimentos y productos básicos.
Otro punto clave del acuerdo fue el retiro de extranjeros que permanecen en las cabeceras de los ríos Nanay, Pintuyacu y Chambira. Los dirigentes otorgaron un plazo de dos semanas para que estas personas abandonen la zona de manera voluntaria y pacífica.
Una vez cumplido este plazo, las comunidades, en coordinación con instituciones del Estado, realizarán un recorrido de supervisión para verificar que los foráneos hayan dejado el territorio y que no se mantengan actividades que atenten contra el medio ambiente o la seguridad local.
Finalmente, los asistentes expresaron su desconfianza hacia la Marina de Guerra del Perú, a la que acusan de tener injerencia o tolerancia frente a las operaciones de minería ilegal en distintos tramos del río Nanay. Las comunidades exigieron una presencia estatal efectiva y transparente para proteger las fuentes de agua que abastecen a miles de familias en Loreto.






