Comité del agua advierte que la reciente decisión del Congreso de extender el REINFO es una agresión directa contra la salud pública y los ríos amazónicos
La decisión de la Comisión de Energía y Minas del Congreso de aprobar una nueva prórroga del REINFO ha despertado indignación en diversos sectores de la sociedad civil. Para el profesor José Manuyama, integrante del Comité del Agua, esta extensión constituye una burla abierta al país y una prueba más de cómo se legisla en favor de grupos económicos que devastan el territorio nacional sin ningún tipo de control ni responsabilidad.
Durante su participación en Radio La Voz de la Selva, Manuyama fue contundente al señalar que esta medida del Congreso “condena la salud pública de millones de peruanos” y demuestra la ausencia total de respeto de los parlamentarios hacia el país. “No gobiernan para el Perú”, sostuvo, “sino para intereses que operan con dinero, poder y sin escrúpulos”. La prórroga del REINFO, que permite la continuidad de operaciones mineras informales, en la práctica, alimenta la expansión de actividades ilegales.
Uno de los argumentos más repetidos por sectores políticos es que la minería informal y la ilegal deben ser tratadas por separado. Sin embargo, Manuyama destacó que en la realidad peruana ambas están unidas por “una delgadísima línea” que, en los hechos, ya no existe. “En un país con tentáculos de corrupción en todos los niveles, esa separación es un mito. Lo informal y lo ilegal operan juntos”, afirmó. La decisión del Congreso, señala, se convierte así en un blindaje político para mafias económicas.
El profesor también alertó que mientras la discusión sobre el REINFO ocupa titulares, nuevas solicitudes de concesiones mineras intentan abrirse paso en el río Nanay. Una situación que calificó como “descabellada y descarada”, especialmente cuando especialistas nacionales e internacionales han reafirmado que no existe minería legal posible en ríos de selva baja, porque toda extracción implica destrucción del ecosistema y contaminación de agua.
Manuyama recordó que la ciudadanía ya detuvo una concesión minera previa gracias a la presión social, pero advirtió que las amenazas regresan porque hay grandes capitales detrás. “Hay gente con mucho dinero que no le importa destruir fuentes de agua que abastecen a más de 500 mil personas. Les da igual arrasar con todo, si eso les asegura seguir haciendo dinero”, dijo. La vulnerabilidad institucional permite que estas presiones regresen una y otra vez.
Ante este escenario, hizo un llamado urgente a la movilización ciudadana. “Los peruanos honestos somos mayoría, y debemos volver a salir a las calles. No podemos permitir que normas que destruyen el país se sigan aprobando sin resistencia”, expresó. La defensa del Nanay y de los ríos de Loreto, aseguró, debe ser inmediata y firme, pues lo que está en juego no es solo un ecosistema, sino la vida misma de las poblaciones amazónicas.
Finalmente, Manuyama exhortó a la ciudadanía a no caer en la indiferencia. “La Amazonía vuelve a ser atacada, y la respuesta tiene que ser unidad y acción. No hay posibilidad de minería legal, informal o formal en nuestros ríos. Lo que toca ahora es defender lo que queda”. La gravedad del momento exige, dijo, un compromiso decidido de todos los sectores sociales.






