Dirigente advierte protesta indefinida ante falta de respuestas de las autoridades frente a las lluvias y el colapso de servicios básicos
El malestar vecinal en el distrito de Punchana se trasladó a las calles luego de que pobladores iniciaran una movilización para exigir soluciones urgentes ante las inundaciones y la contaminación del agua generadas por las lluvias constantes en distintos sectores de Iquitos. La protesta se concentra principalmente en zonas como Petar, San Valentín y Versalles, donde los vecinos denuncian perjuicios directos a la salud de niños y adultos.
Maruja Pinedo, dirigente del Frente de Defensa de Punchana, señaló que la situación se ha vuelto “insoportable” tras varios años de afectaciones sin respuesta concreta de las autoridades. Indicó que las imágenes enviadas a distintos medios y entidades buscan evidenciar que no se trata de denuncias aisladas, sino de un problema que se repite cada temporada de lluvias.
La dirigenta sostuvo que se ha remitido documentación a instancias nacionales, así como pedidos de instalación de mesas técnicas para abordar temas de agua potable, electrificación y drenaje pluvial. Sin embargo, afirmó que la población continúa pagando servicios que no recibe con normalidad, mientras los sectores más vulnerables permanecen expuestos a aguas contaminadas.
Los vecinos cuestionan la ausencia de acciones preventivas pese a que, cada año, se conocen con anticipación los pronósticos climáticos y el comportamiento de los ríos. Pinedo advirtió que la falta de planificación agrava el riesgo de accidentes y enfermedades, y que solo se reacciona cuando ya se han producido daños o tragedias.
La crítica también alcanza a la gestión municipal de Punchana, a la que acusan de priorizar actividades políticas antes que la atención de servicios básicos. Según la dirigente, la población espera obras estructurales y no soluciones temporales como la entrega de tablones durante las crecientes.
Finalmente, los manifestantes advirtieron que, de no obtener respuestas inmediatas, evaluarán iniciar una huelga indefinida. La protesta continúa con reuniones permanentes de los dirigentes y la remisión de nuevas denuncias a la Contraloría y al Ministerio Público, mientras los sectores afectados exigen intervención urgente para evitar mayores consecuencias.






