Comunidades exigen agua, pago por trabajos de limpieza y atención a derrame ocurrido en 2025
La comunidad de Pijuayal, en el distrito de Manseriche, provincia del Datem del Marañón, ha dado un ultimátum de 72 horas al Ejecutivo para que atienda sus demandas pendientes relacionadas con un derrame de petróleo ocurrido en marzo de 2025. De no obtener respuesta, los pobladores anunciaron que retomarán sus medidas de fuerza, incluyendo el bloqueo de la carretera Saramiriza–Bagua.
Según informaron desde la zona, el reclamo principal de la población es el acceso a agua segura, así como el pago a los comuneros que participaron en los trabajos de limpieza tras el derrame. Asimismo, exigen el retiro de residuos contaminantes que, según denuncian, han sido almacenados cerca de los ríos y estarían volviendo a contaminar las aguas.
La situación se agrava con el inicio del año escolar, debido a que en la comunidad cercana de Santa Rosa funciona un internado, donde estudiantes y pobladores enfrentan serias dificultades para acceder a agua potable, viéndose obligados a recorrer largas distancias para abastecerse.
Los dirigentes comunales recordaron que, días antes de las elecciones, accedieron a suspender sus medidas de protesta tras compromisos asumidos por el Estado para retomar el diálogo. Sin embargo, denuncian que hasta la fecha no han recibido respuesta concreta por parte del Ejecutivo, lo que ha generado malestar e indignación en la población.
Además, señalan incumplimientos por parte de Petroperú, empresa a la que responsabilizan por el derrame, indicando que no ha cumplido con el pago a los trabajadores locales ni con las acciones de remediación comprometidas. También cuestionan la falta de presencia efectiva de autoridades para atender la emergencia.
Ante este escenario, la comunidad advierte que retomará el bloqueo de la vía como medida de presión, exigiendo el cumplimiento de sus derechos básicos. La población insiste en que no se trata solo de compensaciones económicas, sino de garantizar condiciones mínimas de vida tras un evento que ha afectado directamente su salud y su entorno.






