Miguel Donayre Pinedo
Este último mundial de fútbol está hecho a la medida, ya sabemos las debilidades del presidente de la FIFA por un jugador suramericano y por el presidente de uno de los países anfitriones que organizó el mundial. Pero al margen de las anécdotas de este servil dirigente deportivo, observamos que estos eventos globales hacen aflorar confusos sentimientos nacionalistas, prejuicios y la lista de virtudes es innumerable. Se comentó la noticia que pasó desapercibida, que un grupo de los hinchas argentinos vitoreaban cantos racistas contra un equipo africano cuando perdían por dos a cero, pero Infantino y mediomundo hicieron oídos sordos. Después, en pleno mundial, se publicó una encuesta huera que decía que si votabas por Messi eras progresista, en cambio si votabas por Cristiano Ronaldo eras conservador ¿Cómo se sostiene la pregunta de esa encuesta? Si Messi es progresista, entonces, yo soy partisano. Pero él que se llevó la palma ha sido un expresidente de gobierno español, conocido por su poco seso y salidas a lo Cantinflas diciendo pampringadas, comentó en una columna de opinión sobre deportes –al tío le gusta el fútbol y le han dado una columna para que esté contento, que la selección francesa «es de altísimo nivel, eso sí, sin franceses», ignorando a la inmigración de todos los colores en el país galo y en su propio país. Se quedó tan pancho que pensó que un comentario racista pasaría desapercibido. Le cayó una aguijonada de críticas, especialmente, de Francia y en su país de origen. Alguien llegó a preguntarse que eso era una estupidez o racismo, pienso que era las dos cosas, ese señor es simplemente bobo. Este incidente me hizo recordar a una situación bien peruana, los peruanes (es conocido que los amazóniques tenemos fama de cholear al mundo entero), por lo general, somos racistas, pero cuando nos preguntan si lo somos, repreguntamos, súbitamente, en modo de defensa ¿racista yo? Estamos como este deshuesado expresidente español de triste recuerdo que no se sentía racista siéndolo.
Otro sí: Al historiador Pablo Macera le preguntaron en una entrevista sobre los mundiales de fútbol, dijo algo así que eran eventos pornográficos, con el tiempo debo darle la razón. Por razones de salud mental no he visto el último mundial de fútbol. Además no estaba en la competición Alianza Lima, mayor razón para no verlo.






