Más de 30 pacientes no reciben el seguimiento médico adecuado pese a estar registrados como población prioritaria.
La comunidad de Cuninico continúa siendo una de las principales preocupaciones de la institución, debido a las persistentes fallas en la atención médica a pobladores que presentan alta concentración de metales pesados en su organismo, así lo informó en LVS Noticias el jefe de la Defensoría del Pueblo en Loreto, doctor Abel Chiroque.
Precisó que, luego de un tamizaje aplicado a más de 900 personas de las comunidades afectadas por la contaminación, se confirmó que más de 30 pobladores superan los límites máximos permisibles establecidos en la norma sanitaria, por lo que requieren un monitoreo especializado continuo y atención médica prioritaria.
Chiroque indicó que, pese a existir acuerdos de coordinación con la Gerencia Regional de Salud (GERESA) Loreto, en la práctica muchos pacientes que viajan desde sectores como San Francisco hasta Iquitos se encuentran con trabas burocráticas, retrasos en la emisión de referencias médicas y postergaciones para la realización de análisis de laboratorio.
Relató casos concretos en los que brigadas médicas recomendaron a pacientes trasladarse a la capital regional para ser evaluados por especialistas; sin embargo, al llegar a los hospitales se les exigieron documentos que no portaban, o se les reprogramaron citas, obligándolos a permanecer varios días en la ciudad sin recursos, o incluso a retornar a sus comunidades sin ser atendidos.
El defensor del pueblo manifestó que estas personas deberían estar plenamente identificadas en el sistema del sector Salud como población vulnerable con atención prioritaria, a fin de evitar nuevas dilaciones, gastos innecesarios y un deterioro silencioso de su estado físico.
Remarcó que, aunque muchos de los pacientes no presentan hoy síntomas severos, la exposición prolongada a metales pesados significa un alto riesgo de afectar órganos vitales a mediano y largo plazo, por lo que el seguimiento médico permanente es una responsabilidad ineludible del Estado.
Chiroque señaló que la Defensoría mantiene acciones de supervisión, coordinación y exigencia formal ante la GERESA y las direcciones hospitalarias para asegurar la continuidad de la atención, exigiendo que se establezca un protocolo claro que garantice la evaluación periódica, las pruebas clínicas y los tratamientos correspondientes.
Afirmó que no existe justificación presupuestal ni administrativa para incumplir con esta obligación, puesto que la salud es un derecho fundamental y la condición de estos pacientes está plenamente acreditada por estudios oficiales.
Indicó además que la Defensoría continuará documentando cada caso reportado desde las comunidades para elevarlos a las instancias competentes y evitar que la situación quede en el abandono institucional, como ha ocurrido en años anteriores.
Como temas adicionales, el doctor Chiroque informó que la institución también realiza seguimiento al cumplimiento de sentencias judiciales en el distrito de Punchana, relacionadas con la obligación de suministro de agua potable a sectores como 21 de Septiembre e Iván Vásquez, donde ya se viene solicitando audiencias de control al Poder Judicial.
Asimismo, expresó preocupación por la situación en la cuenca del Nanay, donde pobladores han manifestado su intención de enfrentar directamente las operaciones de minería ilegal en las cabeceras del río, advirtiendo que este escenario implica un alto riesgo para la vida de los ciudadanos debido a la presencia de mafias armadas.
Finalmente, el jefe de la Defensoría del Pueblo en Loreto reiteró que la institución continuará acompañando a las comunidades afectadas de Cuninico, exigiendo que se garantice una atención de salud digna y permanente, y demandando la presencia efectiva del Estado para evitar que estos problemas sigan atentando contra la vida y la seguridad de la población amazónica.






