Dermatólogo Percy Zamora advierte que el principal problema ya no es la enfermedad, sino el estigma social y el diagnóstico tardío
El dermatólogo Percy Hugo Zamora señaló que, aunque la lepra ya no es considerada una enfermedad endémica en el Perú, aún existen casos aislados en la región Loreto, principalmente en poblaciones que provienen de zonas rurales o ribereñas. Indicó que el mayor riesgo actual no es la propagación masiva, sino la falta de información y el temor social que impide que las personas busquen atención médica oportuna.
Explicó que la lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, es una infección bacteriana de muy baja contagiosidad y que para contraerla se requiere convivencia prolongada con una persona infectada, además de un sistema inmunológico debilitado. El periodo de incubación puede durar hasta diez o quince años, por lo que muchos diagnósticos se presentan en adultos mayores que vivieron décadas atrás en comunidades de difícil acceso.
Zamora precisó que hoy la lepra tiene tratamiento gratuito y que desde la primera dosis el paciente deja de ser contagioso, lo que desmonta la antigua creencia de aislamiento obligatorio. Señaló que el estigma social heredado de décadas pasadas y reforzado por películas o relatos históricos sigue siendo una barrera más fuerte que la propia enfermedad.
Entre los principales síntomas mencionó manchas blanquecinas en la piel con pérdida de sensibilidad, lesiones que no desaparecen con tratamientos comunes, hormigueo o entumecimiento en manos y pies, así como engrosamiento de nervios. En fases avanzadas pueden presentarse deformaciones faciales o pérdida de falanges, producto de la falta de sensibilidad y lesiones no tratadas.
El especialista sostuvo que la clave está en el diagnóstico clínico temprano, especialmente en pacientes que provienen de zonas como Alto Amazonas, Balsapuerto, Contamana o comunidades fronterizas, donde históricamente existieron focos de la enfermedad. Añadió que una evaluación médica sencilla puede evitar secuelas permanentes y permitir una recuperación total.
Finalmente recordó que el Día Mundial de la Lepra se conmemora el último domingo de enero y que esta fecha busca promover información, romper mitos y reforzar la idea de que se trata de una enfermedad curable. Recalcó que la población no debe temer al contacto social con pacientes en tratamiento y que la verdadera prevención radica en acudir a tiempo a los servicios de salud.






