Comunidades del Alto Pastaza advierten crisis sanitaria y ambiental a más de un año del desastre ocurrido en el Oleoducto Norperuano
La nación Achuar anunció el cierre total del río Pastaza a la altura de la comunidad de Naranjal, como medida de presión ante la falta de atención del Estado por el derrame registrado en el Ramal Norte del Oleoducto Norperuano, ocurrido en octubre de 2024.
El presidente de la Federación Indígena Achuar del Alto Pastaza, Jacob Espinar Tserem, denunció que más de once comunidades continúan consumiendo agua contaminada con crudo, sin acceso a pozos de agua limpia ni atención médica especializada, pese al tiempo transcurrido desde el incidente.
Según la dirigencia achuar, el derrame minimizado inicialmente por Petroperú habría afectado cerca de 18 mil metros cuadrados, generando consecuencias graves en la salud de la población, especialmente en niños y adultos mayores, quienes presentan lesiones cutáneas persistentes y enfermedades asociadas a la exposición prolongada a metales pesados.
Espinar señaló que, de acuerdo con reportes del OEFA, el impacto ambiental sería hasta seis veces mayor de lo reconocido oficialmente, situación que, afirmó, evidencia una falta de remediación real del ecosistema afectado en la cuenca del Pastaza.
La decisión de cerrar el río fue adoptada en asamblea comunal realizada en Huagramona, donde las bases acordaron ejecutar la medida a partir de marzo de 2026, como un mecanismo de defensa frente a lo que consideran abandono estatal y desinterés por la vida de los pueblos amazónicos.
Finalmente, el dirigente achuar sostuvo que la protesta no tiene fines políticos, sino que responde a la necesidad de garantizar la supervivencia de sus comunidades, reiterando que no levantarán la medida mientras no se asegure agua segura, atención en salud y una remediación ambiental efectiva en su territorio.






