Director del Hospital Regional confirmó que uno de los efectivos llegó sin vida y otro permanece estable tras ser evacuados en helicóptero
El director del Hospital Regional de Loreto, el médico Jehoshua López, confirmó que uno de los efectivos de la Policía Nacional del Perú falleció tras resultar herido durante un operativo en la región, mientras que otro agente permanece estable y fuera de peligro.
Según informó, los efectivos fueron evacuados desde la zona del operativo y trasladados en helicóptero hasta el Grupo Aéreo Nº 42, desde donde fueron derivados al hospital. La alerta se recibió desde tempranas horas de la mañana, permitiendo activar los protocolos de emergencia para su atención.
El ingreso de los pacientes al Hospital Regional se produjo alrededor de las 10:00 a. m. En ese momento, el personal médico constató que uno de los agentes ya no presentaba signos vitales. De acuerdo con el reporte del médico que acompañaba el traslado, el efectivo habría fallecido aproximadamente media hora antes del aterrizaje.
El agente fallecido, identificado como Abanto, presentaba múltiples impactos de perdigones en el rostro, cuello y tórax, con abundante sangrado, lo que evidenciaría que la causa de muerte estaría relacionada con disparos de escopeta, comúnmente utilizadas para caza en zonas rurales.
En tanto, el segundo efectivo, identificado como Saldaña Sánchez, de 32 años, presenta una herida por perdigón a la altura del hombro derecho. El director del hospital precisó que su estado es estable y no se han comprometido órganos vitales, por lo que su evolución es favorable.
No obstante, uno de los proyectiles quedó alojado en el hueso del hombro, lo que requerirá una intervención especializada. Por ello, se evalúa su traslado a la ciudad de Lima para un procedimiento quirúrgico más complejo, el cual no reviste carácter de urgencia inmediata.
Las autoridades de salud indicaron que el caso del efectivo fallecido será remitido a medicina legal para las diligencias correspondientes. Este hecho se suma a los riesgos que enfrentan los agentes en operativos en zonas alejadas, donde el uso de armas artesanales continúa siendo una amenaza latente.






