Jorge Moscoso advierte que inscripción obligatoria debe ir acompañada de facilidades reales para la juventud de zonas rurales y de frontera
La reciente modificación al Reglamento de la Ley del Servicio Militar, aprobada por el Poder Ejecutivo para adecuarla a la Ley N° 31488, ha vuelto a colocar en agenda el rol del Estado frente a los jóvenes peruanos, especialmente aquellos que viven en la Amazonía y en zonas alejadas del país. La norma refuerza la obligatoriedad de la inscripción al cumplir los 17 años, aunque mantiene el carácter voluntario del servicio militar.
Sobre este tema, el vicealmirante en retiro Jorge Moscoso precisó que la inscripción siempre ha sido obligatoria, y que la novedad radica en la aplicación de sanciones económicas para quienes no cumplan con este requisito. Sin embargo, subrayó que la multa puede ser condonada si el joven decide incorporarse voluntariamente al servicio militar, lo que mantiene el espíritu no coercitivo de la norma.
Moscoso advirtió que el principal riesgo de esta modificación es trasladar la carga al ciudadano sin garantizar previamente las condiciones para cumplirla. En regiones como Loreto, donde muchas comunidades no cuentan con oficinas de registro militar ni conectividad adecuada, exigir inscripción sin facilidades podría profundizar la exclusión de miles de jóvenes rurales y ribereños.
En ese sentido, planteó que el Estado debe utilizar plataformas ya existentes, como los tambos y las PIAS del programa PAÍS, para acercar el registro militar a las comunidades. Estos espacios cuentan con conectividad y logística suficiente para que el Ejército pueda destacar personal y facilitar el proceso, evitando que los jóvenes queden como omisos por razones ajenas a su voluntad.
El exjefe del Comando Conjunto también remarcó que el servicio militar debe ser entendido como una oportunidad de desarrollo y no solo como una obligación administrativa. Recordó que las Fuerzas Armadas ofrecen formación técnica, disciplina, capacitación y acceso a carreras profesionales, especialmente valiosas para jóvenes que hoy carecen de alternativas educativas y laborales.
Finalmente, Moscoso hizo un llamado a las autoridades regionales y nacionales a asumir un enfoque integral, donde la seguridad, la educación y el empleo juvenil vayan de la mano. En una Amazonía marcada por economías ilegales y ausencia del Estado, advirtió que brindar oportunidades reales a la juventud no es solo una política social, sino una estrategia clave para fortalecer la presencia del país en sus fronteras.






