Militante Orlando Decol advierte que, sin empadronamiento masivo y con directiva fuera de plazo, cualquier decisión o elección carecería de validez legal.
El militante del Frente Patriótico de Loreto, Orlando Decol, alertó que la organización atraviesa una etapa crítica al haber vencido —hace ocho meses— el mandato del actual presidente Eloy Pizango, situación que, según remarcó, deja sin sustento legal a las decisiones que se tomen mientras no se convoque a un proceso de reestructuración y renovación dirigencial conforme a estatuto y norma.
Decol sostuvo que el problema de fondo no es solo el relevo de cargos, sino la falta de empadronamiento real de afiliados. Señaló que el Consejo Directivo —integrado por 13 personas— no habría cumplido su rol orgánico, y que en la práctica “solo tres directivos caminaban”, lo que debilitó la gestión y frenó la tarea clave de construir “el ejército del Frente” a través de la inscripción formal de personas naturales y jurídicas.
El dirigente explicó que el Frente Patriótico, al ser una asociación formalizada, requiere padrón actualizado para garantizar voz y voto en un congreso eleccionario. Sin ese requisito, dijo, no existe base para una elección legítima. En ese marco, precisó que actualmente solo se contarían con 50 afiliados como personas naturales y apenas una persona jurídica, cifra que consideró insuficiente para sostener representatividad regional.
Asimismo, detalló que el mecanismo ideal de participación debe priorizar a las organizaciones —sindicatos, gremios, federaciones, asociaciones— mediante delegados acreditados, con una representación proporcional a su tamaño, alcance y nivel (provincial o regional). Advirtió que equiparar el peso de un afiliado individual con el de una organización de base distorsiona el equilibrio democrático y termina debilitando la fuerza social del Frente.
Decol recordó que ya se habría conformado una comisión organizadora para avanzar en una “Agenda Loreto” con puntos centrales como conectividad, interconexión energética y otros temas transversales que ninguna autoridad debería eludir. Sin embargo, indicó que el proceso quedó entrampado porque no se avanzó con el empadronamiento, y porque varias instituciones mencionadas como “bases” no tendrían afiliación documental ni participación efectiva en las convocatorias.
En su balance, el militante cuestionó que el Frente se haya acostumbrado a funcionar “de lengua” o bajo una lógica informal y coyuntural, lo que hoy se traduce en una baja capacidad de movilización y convocatoria. Como ejemplo, mencionó reuniones donde se registra más presencia de periodistas que de organizaciones sociales, reflejando —a su juicio— la pérdida de estructura, base y disciplina orgánica.
Finalmente, Decol llamó a “desatar” un empadronamiento masivo y gratuito, con trabajo de campo sostenido en Iquitos y en toda la región, como paso previo indispensable para convocar un congreso eleccionario y renovar la dirigencia con legitimidad. Remarcó que el Frente Patriótico “somos todos” y que, sin ciudadanía organizada y afiliada formalmente, no habrá músculo social ni autoridad moral para representar las demandas de Loreto en un año marcado por la coyuntura electoral.






