Economista Juan Saldaña advierte debilidades estructurales en el sistema y llama a una mayor responsabilidad ciudadana
El proceso electoral 2026 continúa bajo un clima de incertidumbre, mientras el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha fijado como fecha máxima el 15 de mayo para entregar los resultados al 100% del conteo de actas. Este plazo reduce considerablemente el tiempo de campaña para los candidatos que pasen a la segunda vuelta, generando preocupación sobre las condiciones en las que se definirá la elección presidencial.
En este contexto, el economista Juan Saldaña Picón, excandidato al Senado por el partido País para Todos, calificó su experiencia política como un proceso desafiante que le permitió comprender desde dentro las debilidades del sistema. Señaló que la contienda no solo exigió esfuerzo logístico, sino también una compleja tarea de posicionar propuestas en un electorado disperso.
Saldaña sostuvo que el actual proceso ha evidenciado un escenario caótico, donde los organismos electorales no han estado a la altura del desafío, pese a contar con el presupuesto solicitado. A su juicio, cada día surgen nuevos cuestionamientos que debilitan la confianza ciudadana en la institucionalidad electoral.
Uno de los hechos más graves, indicó, es que cerca de 800 mil ciudadanos no pudieron ejercer su derecho al voto, cifra equivalente al padrón electoral de toda la región Loreto. Además, cuestionó que se haya permitido votar fuera de la fecha oficial en algunos casos, lo que genera dudas sobre el cumplimiento de la normativa electoral.
Asimismo, advirtió sobre irregularidades en la cadena de custodia de actas electorales, algunas de las cuales fueron halladas en espacios públicos o trasladadas en vehículos no autorizados. Estos hechos, según el economista, afectan la transparencia del proceso y dejan una sensación de desconfianza en la población.
Frente a estas situaciones, Saldaña consideró que el país necesita con urgencia una reforma integral del sistema electoral. Entre las propuestas planteó revisar el voto preferencial y evaluar la implementación del voto electrónico o virtual, como mecanismo para mejorar la eficiencia y reducir riesgos logísticos.
En cuanto a la campaña electoral, destacó que experiencias austeras como la de su partido demostraron que el dinero no define necesariamente el resultado electoral. Según explicó, la ciudadanía comienza a valorar más las propuestas que el gasto en propaganda, reflejando un proceso de madurez política.
No obstante, advirtió que el escenario político sigue marcado por una débil representatividad y decisiones legislativas que podrían comprometer la estabilidad económica del país. Señaló que el actual Congreso ha aprobado normas que implican grandes gastos, lo que podría obligar a recurrir a endeudamiento externo.
El economista también cuestionó la limitada participación ciudadana en la vigilancia de las autoridades, atribuyéndola a condiciones sociales como la pobreza y la falta de tiempo de la población. Indicó que esta realidad termina favoreciendo prácticas políticas poco transparentes.
Finalmente, Saldaña enfatizó que el cambio depende en gran medida de la ciudadanía, que debe asumir un rol más activo al momento de elegir y fiscalizar a sus autoridades. Advirtió que las malas decisiones electorales tienen consecuencias directas en la calidad de vida de la población, especialmente en regiones como Loreto donde persisten brechas históricas.






