Terceros solidarios tuvieron importante participación en iniciativa para fomentar la responsabilidad compartida en la extracción de madera.
El Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR), incluyó en sus asistencias técnicas a empresarios (terceros solidarios) que, bajo contrato, realizan aprovechamiento de madera en bosques de comunidades nativas con títulos habilitantes. Esta estrategia busca impulsar el origen legal de la madera y la responsabilidad compartida entre titulares y empresarios.
Las jornadas se realizaron durante las actividades extractivas de dos comunidades nativas que recientemente empezaron sus acciones de aprovechamiento forestal: Capitán Clavero y Lago San Marcos, en la provincia de Requena. Esto permitirá que tanto titulares como empresarios conozcan cuáles son sus obligaciones para asegurar la trazabilidad de los productos forestales y el aprovechamiento sostenible del bosque.

“El hecho de brindar asistencia técnica a los terceros solidarios contribuye con garantizar la legalidad de los productos forestales que van a salir de Loreto, porque son ellos quienes realizan el aprovechamiento forestal o financian estas actividades. Por tal razón, realizamos esta capacitación durante las actividades extractivas en el territorio”, sostuvo César Escalante Fernández, coordinador de la Oficina Desconcentrada de Iquitos del OSINFOR, quien resaltó que la actividad contó con 39 participantes entre terceros, regentes y comuneros.
Para realizar este acompañamiento, fue necesario un trabajo articulado con la Unidad de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre de Requena, que permitió identificar a los empresarios y regentes que participan en el aprovechamiento forestal.
Orientación técnica para asumir responsabilidades
La participación de los terceros solidarios en la asistencia técnica es importante para reducir la brecha de informalidad entre empresarios y comunidades. De acuerdo con el estudio técnico del OSINFOR “Bosques, legalidad y corresponsabilidad: participación de terceros en el aprovechamiento forestal”, el 56.3 % de las resoluciones sancionadoras emitidas entre 2023 y 2024 recayeron únicamente sobre las comunidades nativas. En estos casos, la falta de contratos formalizados impidió identificar y responsabilizar a los empresarios involucrados.
En esa línea, la Ley Forestal y de Fauna Silvestre y el Reglamento para la Gestión Forestal y de Fauna Silvestre en Comunidades Nativas y Campesinas, establecen que la comunidad no solo tiene el derecho de contratar a un tercero para que se encargue de la extracción y transporte de la madera, sino que debe formalizar el acuerdo a través de un contrato para que las responsabilidades legales sean compartidas en caso de faltas administrativas.
Sobre la importancia de este acuerdo, Juan Ramos Méndez, tercero solidario de la comunidad Capitán Clavero, resaltó que un trato formal entre empresario y comunidad fortalece la confianza en el sector y beneficia a la empresa. “Para nosotros, como empresa, mantener una relación formal y transparente con la comunidad es muy importante porque nos ayuda a demostrar que trabajamos de manera responsable con el medio ambiente y la ley”, señaló.
Opinión similar tuvo Alfonso Ríos Vela, regente de la comunidad de Lago San Marcos, quien destacó que un acuerdo justo y equitativo favorecerá el aprovechamiento sostenible del bosque. “De este modo se asegura que ambas partes cumplirán con sus obligaciones y las actividades se darán en el marco de la legalidad”, manifestó.
Acompañamiento desde el territorio
En cumplimiento con su rol preventivo, el OSINFOR realiza asistencias técnicas a los usuarios del bosque para fortalecer sus conocimientos y encaminarlos hacia un aprovechamiento forestal sostenible. Las jornadas en las comunidades Capitán Clavero y Lago San Marcos sirvieron para reforzar temas como el cumplimiento de obligaciones para titulares de títulos habilitantes, el llenado del libro de operaciones y el proceso de subsanación voluntaria ante observaciones administrativas.
Además, se complementó lo aprendido con una práctica de campo en donde los trabajadores de la empresa, en compañía de los titulares, expusieron las actividades que desarrollan desde la tala hasta el despacho de los productos, con la finalidad de identificar oportunidades de mejora y fortalecer el cumplimiento de sus obligaciones y buenas prácticas.






