Un nuevo asalto se registró en el asentamiento humano de Sachachorro. Exigen el sellado con concreto de la estructura.
El persistente registro de robos y asaltos en la zona baja del distrito de Belén ha generado una preocupación entre las familias del asentamiento humano Sachachorro. Los residentes advirtieron que la falta de fiscalización e intervención en un petar ha convertido el sector en un punto crítico de inseguridad ciudadana.
El último incidente se registró fue un asalto con arma blanca registrado en la intersección de la calle Atahualpa con Pénjamo. En el lugar, un joven fue interceptado por delincuentes armados que le llevaron de su celular, antes de darse a la fuga al escuchar los gritos de auxilio de los vecinos.
Los moradores señalaron que en Sachachorro, que un tanque de reservorio construido en el año 2011, el cual permanece abandonado e inoperativo utilizado como refugio y alojamiento informal por personas de mal vivir. Los vecinos precisaron que a partir de las 10:00 de la noche las escalinatas y los alrededores del reservorio quedan completamente vulnerables, transformando el tránsito peatonal en un punto crítico.
Ante esta situación, la dirigencia comunitaria solicitó con carácter de urgencia la intervención de la Municipalidad Distrital de Belén y de la Policía Nacional del Perú.
Entre las medidas inmediatas solicitadas por la población destaca la clausura definitiva del reservorio abandonado mediante el levantamiento de un muro de concreto que impida el acceso a personas ajenas al sector. Asimismo, los pobladores demandan un patrullaje permanente y la presencia de efectivos de Serenazgo para erradicar los focos delictivos que amenazan la tranquilidad de la zona baja.






