Las calles de Puerto Alegría se vistieron de fiesta y tradición. Con un colorido pasacalles, los niños de la capital del distrito de Morona conmemoraron los 95 años de la educación inicial en el Perú, derrochando mucha alegría.
Esta festividad debe servir para resaltar y homenajear la sacrificada labor de los y las docentes del nivel inicial en zonas rurales, comunidades indígenas y de frontera. En la Amazonía, los maestros no solo educan, sino que preservan las identidades locales adaptándose a realidades bilingües y geográficas complejas.
Pese a las brechas en la selva, su vocación garantiza que la primera infancia acceda a un aprendizaje con pertinencia cultural, consolidando el juego, el arte y el afecto como las bases del desarrollo socioemocional del futuro del país.
Con información de Marco Vizalote, corresponsal desde la provincia de Datem del Marañón.






