Padres de familia y docentes alzaron su voz de protesta. Denuncian que la infraestructura gestionada por la GREEL no resistió ni un año.
Los exteriores del jardín «Pasitos de Jesús», ubicado en la calle 23 de marzo del sector Masuza, distrito de Punchana, se convirtieron en el escenario de protesta. Con arengas, carteles y tapas de olla, padres de familia y docentes alzaron su voz para exigir la construcción de un nuevo centro educativo, denunciando que sus hijos estudian sobre aguas servidas.
La indignación creció tras el colapso de un salón ocurrido este último lunes. Los manifestantes informaron que una docente se percató de un estruendoso por lo que decidió evacuar a sus 23 alumnos de 4 años tiempo que se encontraban en su clase. El piso, construido por tablas que fueron gestionadas por la Gerencia Regional de Educación de Loreto (GREEL) hace menos de un año, se desplomó minutos después debido a la humedad y el deterioro. «Nos entregaron maderas que no han durado ni una gestión y ayer casi ocurre una tragedia», manifestó una madre de familia afectada.

El problema de infraestructura no es el único peligro para los 120 niños de 3, 4 y 5 años que alberga la institución educativa. La precariedad de las instalaciones ha convertido al jardín en un lugar de fácil acceso para la delincuencia. Los padres denunciaron constantes robos debido a la falta de seguridad, señalando que los ladrones ingresan fácilmente por los techos y paredes. La comunidad educativa asegura que este pedido de construcción moderna tiene años en espera, siendo ignorado sistemáticamente por las autoridades regionales.
Los padres de familia señalan que la situación del jardín representa un peligro para la salud y seguridad de sus hijos y que este pedido de construcción tiene años en espera, siendo ignorados sistemáticamente por las autoridades regionales. La combinación de aguas residuales estancadas bajo los salones, el riesgo de nuevos colapsos y la inseguridad les llevarán a tomar medidas radicales como protestar en exteriores de la casa del gobernador regional.
La solicitud de los manifestantes es clara, requieren que el centro educativo sea integrado en el desembolso presupuestal, para ello exigen que se agilice el saneamiento físico legal y posteriormente se logre la construcción de la institución.






